La matriculación en las instituciones académicas con fines de lucro — incluidas las de oficios y las universidades en línea— se ha ido por las nubes en los últimos años. Lamentablemente, no todas las instituciones académicas ofrecen un buen nivel de educación e inscribirse en un programa de inferior calidad puede ser una pérdida de tiempo y de dinero. Al echarle un vistazo a las instituciones académicas con fines de lucro, Better Business Bureau le recomienda investigar bien y estar pendiente de siete señales de advertencia.
Los colegios con fines de lucro cuentan con una matrícula de 1.8 millones de alumnos —un número que ha incrementado considerablemente en la última década, de acuerdo con el Departamento de Educación de los EE. UU. Mientras que las escuelas con fines de lucro se están convirtiendo en una opción cada vez más popular para el estudiantado, una reciente investigación realizada por la Oficina de Contabilidad del Gobierno [GAO, Government Accountability Office] de los Estados Unidos descubrió que hay ciertos alumnos desinformados sobre el costo y la calidad de educación que recibirán.
“Si está buscando expandir sus horizontes y obtener una mejor educación, tome su tiempo para explorar todas sus opciones e investigue”, dijo Manuel Garcia, portavoz de BBB sirviendo el valle central de California. “No todas las instituciones académicas ofrecen el mismo nivel de educación y usted podría perder miles de dólares y años de su vida si se inscribe en una institución que no cumple con estándares”.
Cuando aplique a una escuela con fines de lucro, la BBB recomienda estar pendiente de las siguientes señales de advertencia:
- El reclutador usa tácticas de ventas muy agresivas.
Si el representante de ventas le presiona mucho tratando de venderle el programa —lo cual incluye intimidaciones o insistir en que debe inscribirse de inmediato, dese la vuelta. Una institución académica de buena reputación se toma su tiempo para responder todas sus preguntas, le permite que consulte con un asesor financiero y jamás le presionará para que tome una decisión apresurada.
- El reclutador exagera los ingresos potenciales o le garantiza trabajo.
Preste mucha atención a aquella institución académica que le garantice conseguirle un empleo después de terminar el programa. Conseguir trabajo nunca es seguro, en especial, con esta economía. Si el representante le dice cuánto ganará después de terminar su programa, confírmelo con un tercer partido —no nomas tome su palabra.
- Los precios están inflados comparados con otras opciones.
Una reciente investigación de GAO afirmó que en algunas instituciones académicas con fines de lucro, había especulación de precios. Por ejemplo, una institución académica cobró $14,000 para una certificación en masoterapia, mientras que una certificación similar en una facultad pública sólo habría costado $520. Antes de inscribirse en cualquier institución académica con fines de lucro, investigue y compare los costos de una con otra y con los colegios públicos.
- La escuela no está acreditada.
La acreditación es de extrema importancia, pero no siempre fácil de confirmar. Pregunte al representante de la escuela sobre la acreditación nacional y regional y luego confirme esta información con la organización de acreditación. Puede visitar el sitio del Departamento de Educación de los Estados Unidos, http://ope.ed.gov/accreditation/, para averiguar qué instituciones académicas están acreditadas por agencias aprobadas. Hay más información disponible sobre la importancia de la acreditación en el sitio web del Council for Higher Education Accreditation.
- El título o programa parece muy fácil de conseguir.
Las fábricas de diplomas se hacen pasar por instituciones académicas por internet y a le ofrecen un título barato y sencilla obtención. Lamentablemente, estos diplomas no valen ni siquiera lo que cuesta el papel en el que fueron imprimidos y no son reconocidos por las Fuerzas Armadas, los empleadores u otras facultades. Si los títulos parecen muy fáciles de obtener —esto incluye, el sólo hacer un simple examen por Internet o conseguir el título básicamente por la experiencia de la vida— seguramente no son legítimos.
- La escuela no divulga la información como se requiere.
Algunas de las instituciones académicas con fines de lucro que la GAO investigó “no lograron proporcionar información clara sobre la duración del programa, los costos o la tasa de graduación, al pesar que la regulación federal se lo exige”. No tema hacer muchas preguntas al conversar con los reclutadores. Si no le dan las respuestas, es una mala señal.
- El reclutador lo anima a mentir en los formularios de asistencia financiera.
El informe de GAO también descubrió que algunos reclutadores animaban a los estudiantes que mintieran en sus solicitudes de ayuda financiera, con el propósito de conseguir más dinero del gobierno para pagar la matrícula. Si le pescan mintiendo en sus formularios de asistencia financiera, no sólo deberá devolverle al gobierno el dinero que pidió prestado, sino que pueden multarle y enviarle a prisión.
Si cree que es una víctima de fraude por una institución académica, favor de comunicarse con su BBB local al 1.800.675.8118 o envié un correo electrónico a Manuel@cencal.bbb.org.